Pitcheo 101 Infantil
PITCHEO 101
(Milford Youth Baseball Assn).
 
Pitchear a cualquier nivel necesita dominar con precisión unas determinadas habilidades. No todo el mundo tiene las características físicas o mentales para hacerlo. En la selección de posibles pitchers, el entrenador debe tener presente la madurez física y mental de los jugadores. No hay una guía de que se debe hacer para elegir posibles pitchers, pero las siguientes premisas pueden ayudarte.
 
Busca jugadores que:
-          -         Tengan una actitud correcta (jugadores de equipo)
-          -         Puedan y quieran hacer los entrenamientos extras que necesitarán para mejorar sus habilidades.
-          -         Sean maduros , capaces de soportar el estrés del pitcheo.
-          -         Se crezcan con la presión y la competición, jugadores de los que quieren que les llegue la bola cuando el partido está igualado.
 
Como es difícil desarrollar buenos y consistentes pitchers, siempre existe la tentación de sacar siempre a tu mejor pitcher y hacerlo tirar prácticamente todo el partido. En todos los niveles del béisbol infantil, los entrenadores deben evitar sobrecargar a un pitcher. La mejor manera de hacerlo es empezar rápidamente a formar a varios pitchers.
 
Formar una buena batería de pitchers necesita tiempo, planificación, y un importante conocimiento de los principios básicos del pitcheo. Trata a tus pitchers honestamente y
trabaja para darles confianza en si mismos. Recuérdales que perder es tan constructivo como ganar y que pueden aprender importantes lecciones de las derrotas. Una de tus responsabilidades es ayudarles en estas experiencias y hacerles que aprendan lo más posible de todas ellas.
 
Hay seis claves para tener éxito como pitcher, llamadas las “6 Ces”:
-          -         Condición Física: Los buenos pitchers necesitan forma física y desarrollar habilidades. Deben tener fuerza y resistencia, que conseguirán mediante entrenamiento y practica.
-          -         Control: Este es el primer factor en el éxito de un pitcher. Para tener un buen control, el pitcher debe desarrollar buenos mecanismos y ser consistente en seguirlos. El movimiento de cada lanzamiento debe ser suave y equilibrado. Nunca se debe apresurar el movimiento. Trabaja en que realicen siempre las fases del lanzamiento de una manera consistente y confortable, independientemente de la situación del partido.
-          -         Concentración: Para tener control, el pitcher debe concentrarse única y exclusivamente en batir al bateador. El pitcher debe visualizar el vuelo de la bola antes de lanzar. Mejor que tirar a la mascota, tirar a una zona pequeña de la mascota. Cuanto está lanzando, debe concentrarse en el blanco.
-          -         Confianza: Los buenos pitchers conocen su mejor lanzamiento y nunca tienen miedo de usarlo, sin importar quien esté al bate. Esto se llama “poder contra poder”. Los buenos pitchers lanzan consigo mismo, sabiendo sus puntos fuertes y sus limitaciones. Un pitcher es el tipo de persona que puede aprender de una mala experiencia, borrarla y pasar al siguiente bateador con la misma intensidad y concentración que contra el primer bateador del partido. El pitcher debe sentir que es mejor que el bateador.
-          -         Consistencia: Los mejores pitchers tienen un movimiento correcto para cada lanzamiento y lo utilizan siempre. El mecanismo del lanzamiento debe convertirse en algo inconsciente; de otra manera, el pitcher tenderá a perder la concentración. La consistencia se desarrolla mediante la practica y el entrenamiento constante.
-          -         Coraje / Compromiso: Los buenos pitchers tienen un buen espíritu de trabajo. Comprenden que deben trabajar duro para desarrollan buenos fundamentos y mantenerlos. También deben tener coraje para subirse a la goma y para tomar decisiones difíciles (pagar el precio de ser pitcher). Deben desear enfrentarse a cualquier bateador, independientemente de su historial, deben tirar su mejor lanzamiento en las situaciones difíciles y deben tirar dentro (la parte de la zona de strike más próxima al bateador). Golpear al bateador es un miedo razonable, pero es uno que no tiene cabida en la mente de un buen pitcher.
 
MECANICA DEL LANZAMIENTO
MECANICA DE LA PARTE INFERIOR DEL CUERPO
La mecánica de la parte inferior es importante para el control y la potencia. Empieza por los pies (el de pivote y el de extensión), progresa por las piernas y acaba en las caderas. Cuanto mejor mecánica de la parte inferior tenga un pitcher, más fácil le será tener una buena mecánica de la parte superior, ya que las piernas dictan lo que hará el resto del cuerpo.
 
La mecánica de la parte inferior comienza con la colocación de los pies en la goma. Hay dos maneras distintas de colocarse en la goma (de frente y de lado), y las dos funcionan si se hacen correctamente.
 
El lado adecuado
 
En la mayoría de los casos, el pitcher debe lanzar desde el lado de la goma correspondiente a su brazo de lanzar. O sea, un pitcher diestro tirará desde el extremo derecho de la goma y uno zurdo desde el izquierdo.
 
Hay dos ventajas de lanzar desde el lado adecuado:
 
1- Es más difícil de batear, porque la pelota llega con un ángulo lateral en lugar de desde el centro; por lo que el bateador tarda más tiempo en localizarla cuando abandona la mano del pitcher.
 
2- Cuando se hace la extensión, es importante que el paso se haga directamente hacia el blanco. Cuando el pitcher lanza desde el lado adecuado y da el paso hacia el blanco, sus caderas se abren automáticamente, facilitando el lanzamiento, causando menos estrés al brazo y, posiblemente, dándole más velocidad.
 
Por el contrario, si el pitcher lanza desde el otro lado de la goma y da el paso hacia el blanco, debe lanzar “a través” del cuerpo. Esto puede acarrear una mecánica deficiente en el lanzamiento, y obliga al brazo a un terrible esfuerzo que fácilmente puede acarrear una lesión.
 
Movimiento de pies previo al pivote
 
Hay dos técnicas que se pueden usar al principio del movimiento para llevar el peso del pie trasero al pie de pivote: el balanceo y el paso atrás. Ambas técnicas son efectivas cuando se ejecutan correctamente y cada atleta debe encontrar la que mejor le va.
 
En ambos casos, el pitcher debe mantener la cabeza en la vertical del pie de pivote para asegurarse que no está echando demasiado peso atrás, alejándolo del blanco. El propósito del balanceo y del paso atrás es conseguir ritmo para el pivote.
 
Balanceo
El pie de pivote (derecho para diestros, izquierdo para zurdos) se coloca en el lado adecuado de la goma, con el talón pisando la goma y la punta mirando a home y apoyada ligeramente en la tierra.
 
El pie de extensión se coloca sobre la goma a la distancia de la anchura de los hombros del pie de pivote. Cuando el pitcher coge la señal del catcher, el peso debería estar sobre el pie de pivote. El pie de extensión debe tener muy poco peso sobre él.
 
Una vez tiene la señal, y empieza el movimiento, simplemente cambie el peso y se balancea elegantemente hacia atrás. Manteniendo la cabeza sobre el pie de pivote, pasa el peso del pie de pivote al de extensión.
 
El pie de extensión se apoya sobre el talón y el pie de pivote empieza a girar.
 
Cuando el peso empieza a cambiar otra vez hacia el pie de pivote, el pie de extensión se vuelve a apoyar sobre los dedos antes de levantarse para ir a la postura de equilibrio.
 
El paso atrás
A muchos pitchers les gusta usar el paso atrás al comenzar el movimiento porque les da un mejor ritmo. Eso está bien, siempre y cuando se mantenga la cabeza sobre el pie de pivote cuando se da el paso (ya que eso previene de irse demasiado atrás). También se puede intentar dar el paso hacia el lado en lugar de hacia atrás (hacia primera o tercera, en vez de hacia segunda). Recuerda que cuando se lanza, todo el momento[1][1] debe ser hacia el blanco.
 
El pitcher empieza con los dos pies sobre la goma, después de recibir la señal, comienza el movimiento dando un paso atrás con el pie de extensión. A partir de este punto, todo lo que sigue es lo mismo que si se hace el balanceo
 
El pivote
Cuando el pitcher empieza el balanceo o paso atrás, el pie de pivote se eleva ligeramente (aunque sin perder el contacto con la goma).
 
El pie entonces rota hacia fuera y se coloca delante de la goma, con la parte exterior del pie en contacto con ella.
 
Los pitcher jóvenes hacen comúnmente el error de colocar el pie mitad en la goma y mitad fuera, pensando que eso les da más empuje. Con el técnica es imposible la posición recogida; un pitcher no puede equilibrarse con ese apoyo. Sin esta pausa para equilibrar la posición recogida, el pitcher puede precipitar el lanzamiento, causando problemas de control y posibilidad de lesiones.
 
La posición recogida (tambien llamada de equilibrio)– Parte inferior del cuerpo
 
La posición recogida es el punto inicial del lanzamiento. En esta posición todos los movimientos preliminares se paran por una fracción de segundo, y entonces el movimiento se traslada con potencia hacia home.
 
En la posición recogida, la pierna de extensión no toca el suelo y todo el peso del cuerpo está en la pierna de pivote. (Todos los pitchers deben ser capaces de mantener el equilibrio en esa posición).
 
El pitcher necesita una pausa en la posición de equilibrio para “recoger momento” antes de ir hacia el plato. El pitcher debe tomarse su tiempo para encontrar la posición recogida y seguir con un movimiento potente hacia home. El movimiento debe ser suave.
 
En la posición recogida, el pie de extensión debe estar debajo la rodilla en posición relajada; la punta apuntando hacia abajo, ya que esto afectará en el aterrizaje. Desde esta posición, es más fácil aterrizar con el pie plano. Cuando el pie de extensión se mantiene con la punta hacia arriba, se tiende a aterrizar sobre el talón.
 
La pierna de extensión en la posición recogida
Altura de la pierna: No hay una única altura valida para la pierna de extensión en la posición recogida, por normalmente debe estar como mínimo a la altura del cinturón. El muslo debe estar paralelo al suelo. El pitcher puede subirla más si lo necesita, pero para asegurarnos que haga bien toda la mecánica, no debería subirla menos.
 
La  pierna de extensión debe estar a la misma altura tanto en el lanzamiento de frente como en el de lado.
 
Rotación de las caderas: La pierna de extensión debe empezar detrás de la goma.
 
El primer movimiento después del punta-talón-punta es subir la pierna de extensión.
La pierna sube recta y no debe llevarse hacia atrás durante la subida.
 
Para conseguir la adecuada rotación de las caderas, la pierna de extensión puede moverse ligeramente atrás después de subirla, acercándola a la goma.
 
No hay una norma sobre lo que el pitcher debe girar, pero si el bateador puede verle el bolsillo del pantalón, el pitcher está girando demasiado.
 
La extensión (también llamada “el paso”)
 
La extensión debe ser la misma en cada lanzamiento.
 
En la posición recogida, la pierna de extensión debe subir y luego ir hacia atrás (hacia la goma). El pie debe estar debajo de la rodilla.
 
Cuando el pitcher está en esta posición, su siguiente movimiento debe ser lanzar el talón del pie de extensión hacia abajo y hacia home, en un movimiento explosivo, dando el máximo poder a la parte inferior del cuerpo.
 
El pie baja liderado por el talón hasta el momento anterior a tocar suelo. En este instante, el pitcher intenta aterrizar con la planta. La sincronización es critica. Si el pie no está prácticamente plano, hace que la fuerza se vaya hacia abajo en lugar de hacia delante.
 
Mientras la pierna de extensión va hacia home, el pie de extensión no gira (o sea, en un pitcher diestro sigue señalando hacia tercera base) hasta el instante anterior al aterrizaje, momento en el que gira y apunta al plato.
 
Cuando el pie gira y se abren las caderas, es importante que apunte hacia home. Si el pie se abre demasiado al aterrizar (apuntando entre home y primera para un pitcher diestro), se pierde potencia y el pitcher tiende a “caerse” del montículo.
 
Hay varias ventajas en este tipo de paso:
-          -         El pitcher permanece alto en el momento de soltar la pelota.
-          -         Se aprovechan las caderas para darle fuerza al lanzamiento.
-          -         Dada la secuencia talón-planta del pie, las caderas permanecen cerradas más tiempo y se abren más cerca del plato, lo que hace que la pelota se suelte más cerca de home.
-          -         Con el pitcher está bajando hacia home, es más difícil que sobreestire, se precipite o se deje el brazo atrás.
 
El aterrizaje
 
La manera en la que el pitcher aterriza sobre su pie y pierna de extensión es importantísimo para su control y potencia. Un aterrizaje correcto asegura que el momento acumulado puede subir por las caderas, abdominales y finalmente el brazo.
 
La acción del pie en el aterrizaje
El pie debe tocar el suelo plano, aunque la parte delantera se lleva la mayor parte del golpe (si el pitcher no puede caer plano y el talón toca antes el suelo, debe acortar el paso)
 
Los dedos del pie de extensión deben apuntar al blanco, y el pie debe aterrizar en el mismo sitio en cada lanzamiento. Es importante que el aterrizaje sea suave, para evitar vibraciones al soltar la pelota.
 
La acción de la pierna en el aterrizaje
La pierna de extensión debe estar doblada pero firme en el aterrizaje. Debería enderezarse ligeramente al tocar el suelo.
 
El pie debe aterrizar en o cerca de la línea imaginaria que va desde el interior del pie de pivote y el plato.
 
Largura del paso
 
No hay una formula mágica que determine la extensión del paso para conseguir el mejor control, la mayor velocidad y el menor riesgo de lesiones. La clave es mirar a los pitchers individualmente. Si el pitcher tiene la cabeza sobre o ligeramente más adelantada del pie de extensión al soltar la pelota, la largura del paso es perfecta. Si la cabeza está por detrás, el paso es demasiado largo y el pitcher no puede lanzar “desde la cima”, desde arriba del todo.
 
El paso demasiado largo provoca que el pitcher tenga que empujar con mucha fuerza hacia el plato con su pierna trasera. Esto también pasa con los pitchers cansados, que tiende a empujar demasiado con la pierna de atrás. Una solución sencilla es decirle al pitcher que se concentre en mantener su nariz hacia delante, y normalmente la extensión se ajusta sola. Y cuando el pitcher empieza a estar cansado y tirar alto, dile que se imagine que quiere meter su nariz en la mascota del catcher.
 
La pierna trasera
 
Cuando el pitcher se mueve hacia delante para soltar la pelota, el peso está soportado por el interior de la rodilla trasera. Su centro de gravedad debe estar también por ese punto. Esto mantendrá las caderas cerradas y su momento atrás hasta el instante anterior al aterrizaje, cuando el pie gira, las caderas se abren y el momento es transferido hacia delante. Todas están acciones, por supuesto, generan potencia para el movimiento del brazo.
 
Después de soltar la pelota, el pie trasero comienza a levantarse del suelo, rota hacia dentro y la rodilla permanece cerca del cuerpo.
 
Es importante que el pie trasero no se arrastre, debe dejar la goma inmediatamente.
 
Después que el pie de pivote gire, lo correcto es que suba naturalmente, del propio impulso, lo necesario para equilibrar el movimiento y aterrizar a unos 45-60 cm del pie de extensión, en posición de fildeo. Los dos pies deben quedar a la misma distancia aproximada de home.
 
MECANICA DE LA PARTE SUPERIOR DEL CUERPO
 
Los movimientos de la parte superior empiezan simultáneamente con los de la inferior. Los aspectos más importantes de la parte superior del cuerpo empiezan cuando el pitcher alcanza la posición recogida. Los hombros y la cabeza juegan un papel importante en el momento de soltar la pelota. Los brazos, trabajando uno opuesto al otro, recogen toda la potencia generada por las piernas para el estallido final de generar velocidad cuando la pelota es lanzada. Sin embargo, la mecánica de la parte superior del cuerpo no acaba cuando la pelota es soltada. La continuación es muy importante para el lanzamiento y para evitar lesiones.
 
Las manos al coger la seña
 
Hay dos estilos distintos que un pitcher puede usar cuando toma la señal del catcher. Los pitcher pueden usar uno u otro, y ninguno es superior.
 
La bola en el guante
Antes de tomar la señal, el pitcher pone la bola en el guante de una manera que, cuando la coja para hacer el lanzamiento, pueda sujetarla correctamente. El brazo de lanzar puede colgar en el costado o estar sujetando la bola dentro del guante.
 
La bola en la mano
Cuando usar este estilo, el pitcher puede poner la mano en el costado o detrás de la espalda. La ventaja de este estilo es que si hay que lanzar a una base, el pitcher ya tiene la pelota en la mano.
 
Las manos al empezar el movimiento de frente
 
Al mismo tiempo que empiezan a moverse los pies, las manos inician su movimiento preliminar para ganar momento. Cada pitcher tiene su sistema de llevar las manos a la posición de equilibrio; el tipo de movimiento de acción preliminar de brazos que haga el pitcher no es importante para discutir la mecánica del lanzamiento. Hay pitchers que prefieren subir las manos por encima de la cabeza, otros las ponen directamente en el lugar que les corresponde en la posición recogida, y a otros les gusta llevarlas bajas y subirlas después. Comodidad y ritmo es lo que habitualmente determina lo que se hace con las manos en esta fase preliminar. Mientras el pitcher mantenga la cabeza sobre el pie de pivote y llegue a la posición recogida en buen equilibrio, su estilo es aceptable.
 
Las manos en la posición recogida
 
Cuando el pitcher está en el punto de equilibrio, sus manos deben estar relajadas, cerca del cuerpo, a la altura del centro de gravedad. (Para encontrar el centro de gravedad, deja los brazos colgar libremente por los costados y dobla los codos. Donde las manos se encuentran es aproximadamente el centro de gravedad. Esto es habitualmente justo encima del ombligo).
 
Movimiento de las manos
 
La posición deseada justo antes de soltar la bola es la conocida como “postura de T” con el hombro delantero cerrado y los dedos encima de la pelota. Para conseguir esta posición, el pulgar de cada mano deben rotar hacia abajo cuando las manos inician el movimiento. Esto asegura que el brazo de pitcheo realizará el movimiento deseado con los dedos por encima de la pelota. Al mismo tiempo, rotar la mano del guante para poner el pulgar debajo, ayuda a mantener el hombro delantero cerrado hasta el momento oportuno.
 
La acción del brazo líder (el del guante)
 
El brazo líder se extiende hacia el plato. Al mismo tiempo, la pierna de extensión empieza el movimiento hacia delante.
 
Al acabar este segmento, el brazo líder esta recto o casi recto hacia el plato.
El brazo de lanzar se encuentra también elevado, casi paralelo al suelo y listo para empezar la aceleración. Esta es la llamada postura de T. Los hombros están ligeramente sobreextendidos, para poder imprimir más fuerza la pelota.
 
El brazo líder se mueve hacia adentro, hacia la cadera, en posición flexionada. El jugador debe intentar llevar el guante al costado tan bajo como le sea posible para una mejor continuación una vez lanzado.
 
Simultáneamente a la flexión del brazo líder, el brazo de lanzar acelera hacia home.
 
Cuando el brazo líder y el de lanzar están altos (postura de T), el hombro líder se mueve ligeramente hacia dentro y hacia abajo. Este movimiento crea potencia.
 
“Huida abierta”. Una huida abierta sucede cuando el brazo líder “huye” del cuerpo, hacia primera base (pitcher diestro) o hacia tercera (zurdo). Cuando esto sucede, el hombro se abre, descontrolando todo el movimiento. El movimiento correcto del brazo líder es dentro y abajo hacia el costado del cuerpo, creando momento vertical.
 
La acción del brazo de lanzar
 
Cuando la mano de lanzar “rompe” desde la posición recogida, el primer movimiento que hace es abajo y atrás. La palma está mirando hacia abajo, mientras el brazo se extiende hacia segunda base.
 
El brazo debe estar totalmente extendido hacia segunda base a la altura del hombro, con los dedos encima de la bola.
 
En el momento que el pie de extensión aterriza, el brazo comienza su movimiento hacia delante, liderado por el codo. El codo debe estar como mínimo a la altura del hombro durante el recorrido.
 
La mano sigue al hombro en una trayectoria dentro-fuera que comienza en el punto donde la mano estaba al empezar el movimiento. Mientras la mano este por detrás del cuerpo, debe estar por dentro del codo (o sea el codo más cerca de tercera base que la mano para un bateador diestro) y moviéndose hacia fuera.
 
A medida que se acerca al punto de lanzamiento, se mueve separándose de la cabeza del pitcher, buscando la máxima extensión.
 
En el momento que el brazo alcanza su máxima extensión, la pelota ya habrá sido lanzada, y la mano estará delante del cuerpo.
 
La mano ahora se inclina y empieza a volver por dentro del codo durante la continuación.
 
La pelota se suelta más o menos a la altura del botón de la gorra cuando el brazo aun está doblado, pero en camino hacia la total extensión Es importante mantener consistencia en el punto de lanzamiento.
 
“Brazo Corto”. El “brazo corto” ocurre cuando un jugador lanza sin estirar el brazo detrás del cuerpo antes de que el codo empiece a moverse hacia delante. La extensión total contribuye a alinear los brazos (180º). Una ligera flexión del codo probablemente sea aceptable. Cuando un pitcher tira con el “brazo corto” está engañándose a si mismo sobre la velocidad a la que puede lanzar y añadiendo un mayor estrés a los músculos rotadores.
 
“Gancho”. El gancho ocurre cuando el pitcher flexiona la cintura al estirar el brazo hacia atrás. Esto provoca demasiado movimiento de cintura y crea problemas de control. No se puede tirar consistentemente con este problema.
 
La postura de T
 
La postura de T, al igual que la recogida o de equilibrio, es un punto clave del lanzamiento. Los brazos deben estar extendidos y nivelados con el suelo, por lo que la parte superior del cuerpo parece una letra T.
 
La postura de T es la última que el cuerpo adopta antes de que el brazo de lanzar empiece su movimiento hacia delante. Cuando el pie de extensión está a punto de aterrizar, el brazo de lanzar está alto y preparado para ir hacia delante con aceleración. Simultáneamente, el brazo líder esta preparado para volver hacia el centro de gravedad. Así, el pie aterriza, el brazo líder vuelve hacia el centro de gravedad y el brazo de lanzar arranca hacia delante. La sincronización es la clave de un buen lanzamiento.
 
La acción de los hombros
 
Los hombros deben mantenerse horizontales durante el lanzamiento, hasta que el brazo de lanzar se esté moviendo hacia delante. Cuando el brazo de lanzar está avanzando con velocidad, los hombros se moverán, queramos o no, por el empuje del brazo. Un problema común en los pitchers es que el hombro delantero apunta al aire. El hombro delantero debe apuntar al blanco.
 
Los hombros tienen también su secuencia correcta. El hombro líder debe empezar a girar hacia abajo antes que el hombro trasero empiece a moverse por el lanzamiento. Son dos movimientos separados, que cuando se hacen correctamente desarrollan más palanca en el brazo de lanzar. El hombro líder, al girar antes, “estira” al hombro trasero. Esto ocasiona que el hombro trasero se mueva más rápido, incrementando la velocidad de lanzamiento.
 
Continuación y final
 
La continuación tras el lanzamiento en un pitcher es muy importante para evitar lesiones. Hace que se frene suavemente la tremenda velocidad del brazo y refuerza la buena mecánica de pitcheo. La continuación no puede ser forzada; el brazo debe seguir su recorrido natural.
 
COMBINANDO LA MECANICA INFERIOR Y SUPERIOR
 
Una mecánica de lanzamiento perfecta no solo necesita de unos movimientos perfectos de la parte inferior y superior, si no también de una perfecta sincronización de ambos.
Cuando las dos mitades del cuerpo no trabajan juntas, el pitcher pierde control y velocidad y aumentan las posibilidades de lesión.
 
En un lanzamiento perfecto, el pitcher está equilibrado antes y después de soltar la bola. El equilibrio de antes de lanzar se refiere a la posición recogida, en la que el pitcher se equilibra momentáneamente sobre una pierna. El equilibrio de después, se refiere a cuando el pitcher está otra vez equilibrado sobre una pierna en la posición final (justo antes de aterrizar con el pie de pivote). Cuando falla el equilibrio, algo está mal en la mecánica del pitcher.
 
Mantente erguido, con el peso sobre la parte delantera de los pies y controlando el momento todo el tiempo.
 
Alineamiento durante el lanzamiento
 
Imagínate una línea trazada desde segunda base al plato, pasando a través de la goma. En un lanzamiento ideal, todos los movimientos del pitcher, los cambios de peso y momentos deben estar sobre o muy cerca de esta línea imaginaria. Cualquier movimiento, cambio de peso o momentos hechos hacia primera o tercera no solo gasta fuerza, si no que obliga al pitcher a constantes correcciones de este desalineamiento, creando más movimientos, cambios de peso, etc. El resultado final es demasiada acción “de lado a lado” y no suficiente acción “hacia el plato”. Todo esto ocasiona menos control y más lesiones.
 
LANZAMIENTOS
 
Hay bastantes tipos de lanzamientos; sin embargo, solo tres son apropiados para pitcher jóvenes (por debajo del nivel de high school). La bola rápida de cuatro costuras, la bola rápida de dos costuras y el cambio de velocidad son los lanzamientos generalmente aceptados con apropiados para jugadores jóvenes. Curvas, lanzamientos de nudillos y otros similares no son buenos porque necesitan un control y un nivel de desarrollo muscular del brazo que normalmente los pitcher jóvenes no tienen. Estos lanzamientos más avanzados pueden causar lesiones o evitar el desarrollo total del brazo y no deben intentarse hasta que se haya demostrado un control adecuado y un buen entendimiento de los mecanismos del pitcheo.
 
LA BOLA RÁPIDA
 
La bola rápida es el lanzamiento básico del béisbol. Es el primero que se enseña y debe ser el más usado del repertorio del pitcher. La bola rápida se lanza generalmente entre el 50% y el 100% de las veces. Los pitchers jóvenes deben ser expertos en la bola rápida antes de intentar otros lanzamientos.
Cuando un pitcher está aprendiendo a lanzar bolas rápidas, el control y el movimiento deben ser lo primero que se enseña; la velocidad, ya vendrá más adelante. La localización es el aspecto más importante del lanzamiento.
 
Hay algunas variaciones de la bola rápida: cuatro costuras, dos costuras, cortada, con caída, etc. Solo dos agarres son discutidos aquí: cuatro costuras y dos costuras.
 
Bola rápida de cuatro costuras
 
Debe ser el primer lanzamiento en enseñarse, porque es el más fácil de controlar. El pitcher debe demostrar que tiene un buen control de este lanzamiento antes de intentar lanzar otro. El lanzamiento de cuatro costuras no tiende mucho “movimiento” (tendencia a apartarse de su dirección) excepto los lanzamientos muy rápidos (entre 120-150 km/h), por lo que son ideales para que los pitchers jóvenes aprendan a trabajar la zona de strike.
 
El agarre de la bola rápida de cuatro costuras
Se coge con los dedos medio e índice a través de la silla de montar de la pelota. La punta de los dedos se apoya en las costuras para garantizar un buen agarre. El pulgar debe estar en la parte inferior de la pelota, en la línea imaginaria entre los dos dedos de arriba.
 
La bola debe estar como mínimo a un dedo de distancia de la palma de la mano. Con pitchers jóvenes, esto puede ser difícil si tienen la mano muy pequeña. En cualquier caso, deben intentar por lo menos no estrujar la pelota.
 
Bola rápida de dos costuras
 
La bola rápida tiene más movimiento, por lo que es más difícil de controlar. Tiende a moverse hacia el lado del plato de home del brazo de lanzar. A veces, también cae, provocando que el lanzamiento se mueva hacia fuera y hacia abajo.
 
El agarre de la bola rápida de dos costuras
Puede sujetarse de dos maneras. Los dedos pueden ir siguiendo las costuras o a través de ellas. Cuando cogemos a través de las costuras, el pitcher dobla los dedos medio e índice, formando un gancho, y apoyando la punta de los dedos sobre la costura. Sin embargo, la mayoría de los pitcher prefieren apoyar el dedo completamente a lo largo de las costuras. Ambos agarres son efectivos.
 
Los dos tipos de bola rápida se lanzan exactamente igual, excepto por el diferente agarre. En ambos, el pitcher debe dejar los dedos detrás de la bola para conseguir su velocidad máxima. Poner los dedos fuera del centro pierde velocidad y control, pero gana movimiento.
 
Cambiando velocidad con la bola rápida
 
Un pitcher debe lanzar aproximadamente al 95% de su velocidad máxima. Hay cuatro razones para esto:
-          -         Dar un mejor control
-          -         Produce más movimiento
-          -         Requiere menor esfuerzo
-          -         Permite subir la velocidad cuando necesitemos romper el ritmo del bateador.
 
EL CAMBIO DE VELOCIDAD
 
Un buen cambio de velocidad puede hacer un gran número de cosas, pero, principalmente, hace que la bola rápida para más rápida de lo que realmente es. Esto ayuda a romper el ritmo del bateador y lo hace batear desequilibrado. Hay varios agarres para el cambio de velocidad y ninguno es mejor que los otros. La clave de cualquier cambio de velocidad es usar el mismo movimiento que en la bola rápida. El agarre es lo que hace que la pelota vaya más lenta, por lo que el pitcher debe concentrarse en lanzar, no en “empujar” la bola.
 
El cambio de velocidad “estrangulado”
 
Este agarre, posiblemente, el más fácil para pitchers jóvenes, porque es muy similar al agarre de la bola rápida. En este agarre, la pelota se lleva más atrás, hacia la palma de la mano. Cuanto más cerca de la palma depende de lo grande que tenga la mano el pitcher y de la velocidad del cambio. Generalmente, cuando más atrás, más cambia la velocidad y más cuesta controlar.
 
Los puntos de presión en la pelota cambian con respecto a la bola rápida. En lugar de las puntas de los dedos, lo que presiona la pelota ahora es las primeras falanges y el pulgar. La acción de la muñeca también cambia. En lugar de la muñeca con movimiento de la bola rápida, la muñeca debe mantenerse recta (imagina que quieres tocar el suelo con la muñeca)
 
Las ventajas de este agarre son:
-          -         El pitcher se siente más cómodo que con otros agarres, por que es muy similar al de la bola rápida.
-          -         Es más fácil de usar


[1][1] N de T. En esta frase, la expresión “momento” se refiere a un característica física de los cuerpos en movimiento. Se parece bastante a lo que intuitivamente conocemos por inercia. En esta traducción, cuando se utiliza la palabra momento con ese significado, aparece en negrilla y cursiva
 
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